Mexiquense construye réplicas de animales prehistóricos en tamaño real

Mexiquense construye réplicas de animales prehistóricos en tamaño real Mexiquense construye réplicas de animales prehistóricos en tamaño real Mexiquense construye réplicas de animales prehistóricos en tamaño real

Sergio de la Rosa Martínez, egresado de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), es autor de la escultura escala 1:1 del mamut colombino (Mammuthus columbi) que da la bienvenida a los visitantes del Museo Paleontológico de Santa Lucía Quinametzin, inaugurado en días recientes por el Gobierno de México.

La figura de esta especie que habitó gran parte del continente americano durante el pleistoceno y que se estima midió hasta 4 metros de altura y pesó entre 8 y 10 toneladas, siendo una de las mayores especies de mamut, destaca por su realismo y detalle hasta el punto de aparentar un exquisito trabajo de taxidermia. Es una de las más de 40 esculturas, piezas de arte digital y maquetas que el artista plástico mexiquense realizó para el espacio cultural y de divulgación científica adjunto al nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), ubicado en Santa Lucía.

De la Rosa Martínez, quien cursó su bachillerato en el Plantel “Nezahualcóyotl” de la Escuela Preparatoria de la Autónoma mexiquense, es reconocido en la actualidad como uno de los creadores más destacados en la museografía y divulgación de la paleontología en México.

“El Chino”, como lo conocen en la Facultad de Artes de la UAEMéx, donde estudió la Licenciatura en Artes Plásticas de 2000 a 2005, se declara un amante de la naturaleza desde la niñez, con un marcado gusto por las ciencias naturales -principalmente la biología-, los zoológicos y los documentales de vida animal.

Evoca el momento en el que decidió estudiar artes plásticas en lugar de biología. “Siempre quise ver un mamut, desde niño, y la forma de verlo era hacerlo. Decidí acercarme a la naturaleza haciendo mis propios dibujos, mis propias esculturas. Las hago y me enamoro de ellas. Quisiera tenerlas para mí.”

Al concluir la licenciatura, con el propósito de fusionar su gusto por el arte y la biología y ya con la aspiración de dedicarse a hacer figuras para espacios culturales y de divulgación científica, se acercó al Museo de Ciencias Naturales del Estado de México, que se ubica en el Parque Matlatzincas, en el Cerro del Calvario, y presentó algunas propuestas que podían integrarse al espacio, bocetos y pequeñas piezas.

Este recinto tenía muy pocos recursos, pero lo apoyó para realizar algunas exposiciones y, sobre todo, le permitió vincularse con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) y, en particular, con Carlos Galindo Leal, biólogo reconocido en los ámbitos nacional e internacional y entonces director general de Comunicación de la Ciencia de la Comisión.

“Le mostré las piezas que en primera instancia ofrecí al Museo de Ciencias Naturales y él me conectó para hacer ilustraciones en revistas como Quo, Mexicanísimo, National Geographic y Arqueología Mexicana, arte digital que permitía a los lectores apreciar imágenes, por ejemplo, de animales prehistóricos”.

Casi a la par vino la escultura, ya que entonces lo contactaron autoridades del Museo del Desierto de Coahuila para hacer en escala 1:1 las piezas que inicialmente hizo en alrededor de cinco centímetros. “Sin duda, este fue el primer paso para hacer realidad aquella colección de miniaturas a tamaño real. Me propusieron hacer un gonfoterio, un elefante prehistórico que existió hace más de 12 millones de años, midió hasta 2.70 de altura y pesó hasta cinco toneladas. Tengo que agradecer al biólogo Arturo González, quien hasta la fecha me sigue apoyando”.

Para el Museo Paleontológico de Santa Lucía Quinametzin Sergio de la Rosa realizó más de 40 trabajos, casi la mitad en escala 1:1: Dos mamuts machos de más de 4 metros-, una hembra, un mamut juvenil y una cría, un mastodonte de más de 3 metros, un gonfoterio, un oso, un león americano, un dientes de sable, un armadillo gigante, un bisonte gigante y varios caballos del pleistoceno, así como nueve murales digitales y algunas maquetas.

En el jardín temático del museo, donde hay varias esculturas de la paleofauna que convivió con los mamuts, Sergio de la Rosa rinde homenaje a Íker Larrauri Prado, antropólogo, museógrafo y artista plástico, a quien admira profundamente. “Su mural Fauna extinta del pleistoceno en el Museo Nacional de Antropología me parece una pieza exquisita, de las que me hicieron enamorarme de la plástica”

Hoy, Sergio de la Rosa Martínez es uno de los principales exponentes del wildlife art en México y sus piezas tienen un alto valor artístico y científico. Encabeza Smilodon, un equipo de trabajo conformado por alrededor de 20 personas, incluidos varios estudiantes de la Facultad de Artes de la UAEMéx, que con materiales sintéticos y fibras naturales recrean fauna y flora para diversos espacios culturales y de divulgación científica de México.

“En la UAEMéx tuve una formación excepcional y soy sumamente obsesivo. Mi trabajo es un homenaje al de los investigadores del área de las ciencias naturales, por eso aspiro a respetar lo más posible lo que han hecho, sus hallazgos. Anhelo mostrar la suavidad de un pelaje, una arruga que la gente pueda observar. Este trabajo es para mí un sueño, me permite apreciar la belleza de criaturas magníficas y compartir mi fascinación con todos, con el deseo de que también se enamoren de ellas”.

En 2015 Sergio de la Rosa Martínez colaboró en la serie documental México en la Edad de Hielo, que se trasmitió a través de Canal 11. En 2019 participó con un alebrije de más de 4 metros en el festival Burning Man de Estados Unidos.

Es autor de las esculturas Deseo invencible, que se encuentra en el acceso principal del Estadio Universitario “Alberto ‘Chivo’ Córdoba” y la de Nezahualcóyotl, en el plantel de la Escuela Preparatoria de la UAEMéx que lleva el nombre del Rey Poeta, en Toluca.

Ha realizado trabajos escultóricos y de arte digital para espacios como el Acuario Inbursa de la CDMX, el Acuario del Bajío –Guanajuato-, el Museo de la Prehistoria Parque Dos Ojos –Quintana Roo-, el Museo de la Evolución Puebla, el Museo de la Evolución Tehuacán, el Museo de Historia Natural “José Narciso Rovirosa” –Tabasco-, el Museo de Historia Natural MUHNA “Manuel Martínez Solórzano” –Michoacán- y el Pabellón Nacional de la Biodiversidad de la UNAM –CDMX.

En la actualidad trabaja en dos piezas para el Museo de Ciencias del Cráter Chicxulub, en Yucatán, mismas que serán colocadas en la playa, a 50 metros de la orilla del mar.