La belleza de Acapulco es inigualable. Los huracanes han sido duros golpes a su historia reciente, pero el bello puerto sigue recuperando su magia y demostrando que su espíritu es más fuerte que cualquier tormenta.
En las décadas de los 70, 80 y 90, Acapulco vivió una época dorada: fue escaparate internacional de lujo, sol, farándula y cultura. Sus noches eran interminables y su fama cruzó fronteras. Las estrellas más grandes del mundo lo elegían como refugio y escenario.
Luis Miguel, símbolo de aquella era, residía en una icónica mansión en Brisas Guitarrón. Desde ahí organizaba fiestas legendarias y recorría la bahía en su yate El Sol, dejando huella en el imaginario nacional. Aunque no filmó películas en el puerto, su figura y estilo de vida quedaron profundamente ligados a Acapulco.
El cine internacional también se rindió ante su paisaje:
• Tarzán y las sirenas (1948), con Johnny Weissmuller.
• Fun in Acapulco (1963), con Elvis Presley (quien no viajó a México, pero la película se ambientó en el puerto).
• Licence to Kill (1989), con James Bond recorriendo Acapulco Diamante.
Durante los 90, el Festival Acapulco de Televisa llevó al escenario a Juan Gabriel, Caifanes, Luis Miguel, Selena, Julio Iglesias y más. El Abierto Mexicano de Tenis atrajo figuras como Andre Agassi y Martina Hingis.
Hoteles como Las Brisas, El Mirador, Villa Vera y el Princess hospedaron a luminarias como Elizabeth Taylor, Frank Sinatra, Liza Minnelli, Sophia Loren y Brigitte Bardot.
Pero también hubo momentos difíciles. Acapulco ha enfrentado algunos de los huracanes más devastadores en la historia reciente de México:
• Huracán Pauline (7 de octubre de 1997)
Categoría 4. Provocó deslaves, inundaciones y más de 200 muertes. Fue un parteaguas en la historia moderna del puerto.
• Huracán Manuel (septiembre de 2013)
Aunque fue tormenta tropical, causó graves daños. Aisló Acapulco por varios días, inundó calles, colapsó puentes y dejó decenas de muertos.
• Huracán Otis (25 de octubre de 2023)
Categoría 5. En menos de 12 horas se intensificó de tormenta tropical a huracán máximo. Destruyó edificios, hoteles, hospitales y dejó miles de damnificados. Su impacto aún se vive, pero también ha detonado una nueva etapa de solidaridad y reconstrucción.
Y el huracán John, del pasado 23 de septiembre.
Hoy, Acapulco se levanta con la fuerza de su historia y el cariño de millones que lo recuerdan como el paraíso que alguna vez fue —y que aún puede volver a ser. Porque Acapulco no solo se visita: se vive, se canta, se baila y se resiste.
![]()
Ana Laura Morquecho


0 comments on “Acapulco: el esplendor eterno de un puerto que enamoró al mundo; sigue recuperándose de los huracanes”