Lo que debía ser un sueño de transformación estética se convirtió en una pesadilla mortal. Detrás de la fachada de la «Clínica Santa Teresa Atención Médica y Quirúrgica» , en la colonia Electricistas de Toluca, operaba una red de presuntos médicos que, según la Fiscalía del Estado de México, dejaron un rastro de al menos dos muertos y varios pacientes con daños irreversibles.
- Jesús Fernando “N” – médico cirujano plástico (este sí con título, pero con un expediente que parece guión de serie de crimen).
- Carolina “N” y Diego Humberto “N” – dos personas que se ostentaban como cirujanos plásticos pero que, según las investigaciones, no contaban con la especialidad ni certificación para ejercer.
Entre 2013 y 2024, este trío habría participado en procedimientos estéticos que dejaron víctimas mortales y pacientes con secuelas graves. Y lo más escalofriante: todo ocurría en una clínica que no tenía autorización sanitaria para realizar cirugías estéticas.



El caso que destapó todo: la paciente que nunca despertó
El 15 de octubre de 2021, una mujer identificada como S.R.V. ingresó a la clínica con la ilusión de salir más bonita. El plan original: una liposucción. Pero los médicos decidieron, sin informar adecuadamente, añadir una mamoplastia de aumento y una plastia umbilical. Tres cirugías mayores en una sola sesión, en una paciente con alto riesgo anestésico-quirúrgico.
La paciente nunca salió como esperaba. Durante la intervención, las maniobras invasivas desencadenaron complicaciones. Después de la cirugía, su estado se deterioró rápidamente. Los médicos, en lugar de activar una emergencia, minimizaron los síntomas y no la trasladaron a un hospital con infraestructura adecuada. La clínica no tenía unidad de cuidados intensivos, banco de sangre ni laboratorio clínico.
Al día siguiente, S.R.V. falleció por una tromboembolia pulmonar derivada de las cirugías.
No era la primera vez
La historia se repitió. En agosto de 2021, otra paciente se sometió a una lipectomía en la misma clínica. Días después, detectó una mancha negra en la zona intervenida. Jesús Fernando “N” le dijo que «todo estaba bien». Días más tarde, la mujer terminó en el Centro Médico ISSEMYM con necrosis en espalda y glúteos, y requirió nueve lavados quirúrgicos y tres transfusiones para sobrevivir.
Los médicos, según la investigación, no dieron seguimiento postoperatorio adecuado y ocultaron información sobre la evolución real de la paciente.
Y el cirujano ya tenía otro muerto en el expediente
Jesús Fernando “N” no es nuevo en esto. En julio de 2013, realizó una liposucción a un paciente masculino y lo dio de alta apenas seis horas después de la cirugía. Al día siguiente, el hombre presentó complicaciones graves. Cuando lo reingresaron, descubrieron que la cánula de liposucción le había provocado múltiples perforaciones intestinales. El paciente murió el 30 de julio de 2013 por infecciones y falta de atención oportuna.
Los cargos
Ahora, los tres enfrentan acusaciones por homicidio doloso (hasta 15 años de prisión por cada víctima). Además, Carolina y Diego son investigados por usurpación de funciones (hasta 4 años), por hacerse pasar por especialistas sin serlo.
Ya tenían sentencia previa
En abril de 2024, los tres fueron condenados por el delito de lesiones culposas contra la paciente de la necrosis, con penas de más de 7 años de prisión y la suspensión definitiva del ejercicio profesional. Pero gracias a un amparo, siguieron ejerciendo mientras se resolvía su situación. La sentencia fue reducida después a 6 años, pero la suspensión profesional se mantuvo.
La clínica, asegurada
El 2 de marzo de 2026, la Fiscalía aseguró la «Clínica Santa Teresa» para recabar más pruebas. El lugar, donde se cometieron estas atrocidades, permanecerá bajo resguardo mientras continúan las investigaciones.



0 comments on “Detenidos los «médicos» que operaban sin título y dejaron un rastro de muerte en Toluca”