Por: Ana Laura Morquecho
Toluca, Méx. – Este martes 10 de junio, estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) marcharán en absoluto silencio desde la Casa del Estudiante hasta UniRadio. La movilización es convocada por el Enjambre Estudiantil Unificado, y se anuncia como un acto pacífico, simbólico y profundamente político: “a un lugar donde permee la voz”.

La fecha elegida no es casual. Conmemora el 53 aniversario del “Halconazo”, la masacre del Jueves de Corpus de 1971, cuando el Estado mexicano masacró impunemente a estudiantes que protestaban. La memoria de aquel crimen de Estado sirve hoy como espejo: los universitarios marchan para denunciar que en su propia universidad también se silencia, reprime y niega la voz.
El contexto: de la toma de espacios a la simulación institucional
Esta marcha se da tras más de un mes de protestas, paros y asambleas derivadas de una crisis sin precedentes al interior de la UAEMéx. El movimiento estudiantil surgió en abril de 2024 como respuesta a la imposición de candidata oficial a la rectoría, de prácticas autoritarias y falta de representación real. Desde entonces, han denunciado acoso, represión administrativa, hostigamiento a voceros y simulación en las mesas de diálogo.

La respuesta institucional ha sido lenta y, según los propios estudiantes, evasiva. Mientras Rectoría promueve un discurso de “diálogo abierto”, en los hechos se ha negado a reconocer plenamente al Enjambre como interlocutor legítimo. A esto se suma la creación reciente de una “Vocería UAEMéx”, criticada por sectores estudiantiles como una estrategia propagandística más que de comunicación real.

Foto: UAEMÉX
Lo que exige el Enjambre
La marcha silenciosa no es solo conmemorativa, es una acción de presión. El pliego de demandas incluye:
• Reconocimiento oficial del Enjambre por parte del Consejo Universitario, directores de espacios académicos y órganos legislativos.
• Derecho a voz sin censura en UniRadio, medio universitario acusado de ignorar las manifestaciones.
• Difusión institucional del movimiento sin intermediarios ni filtros oficiales.
Además, se enfatiza que el contingente no permitirá provocaciones ni actos vandálicos, y utilizará banderas de colores para organizarse con orden, seguridad y códigos colectivos.
Silencio que habla
Los organizadores han pedido a los participantes vestir de blanco, llevar cinta en la boca y carteles con mensajes claros sobre las deficiencias del sistema universitario. No se gritará, no se vandalizará, pero se marchará con una carga simbólica poderosa:
“Esta marcha no grita, pero duele. No rompe, pero confronta. No canta, pero exige.”
⚠️ Advertencia final
“En caso de que no nos abran las puertas, el edificio no se abrirá. Esta es una marcha pacífica, pero con firmeza. No venimos a pedir permiso, venimos a dejar constancia de que seguimos aquí.”
El acto finalizará —si las condiciones lo permiten— con un acto performativo y la lectura pública de la declaración de principios del movimiento estudiantil, frente a las instalaciones de UniRadio.
