Ser mexicano efectivamente es un orgullo, aunque en ocasiones se ponga en entredicho el sentido de pertenencia y aquellos sentimientos que José Emilio Pacheco recoge en su poema Alta Traición. Y es que resulta imposible no vivir en un constante desasosiego por la inextinguible criminalidad, el desempleo, las muertes y contagios por Covid-19, así como los desastres que se registran a diario en el país, y que se han acrecentado sobre todo en fechas recientes.
El Estado de México no es ajeno a esos problemas, sino todo lo contrario: los conoce de sobra pues es puntero incluso en la mayoría de ellos.
No sólo el desempleo proliferó con la llegada del coronavirus a México; no sólo se trata del 31.3 por ciento que incrementó durante 2019 o las 2 millones 549 mil personas desocupadas para el último trimestre con que cerró ese año; la pandemia del “nuevo” coronavirus remarcó aún más la pobreza en el país.
En ese rubro del desempleo el Estado de México ocupaba, en noviembre de 2019, el cuarto sitio a nivel nacional de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi. Para ese periodo, según cifras de la Subsecretaría de Empleo y Productividad Laboral del gobierno federal, la cifra era de 338 mil 562 mexiquenses bajo esa condición; sin embargo ésta pasó a 472 mil 365 durante el primer trimestre de 2021.
Lo anterior provocó, consecuentemente, que la economía en el territorio estatal se desplomara por lo menos un 2.2 por ciento en ese periodo, en comparación con el primer trimestre de 2020, lo que llevó al Estado a situarse como la segunda entidad en la República con el reporte de reducción más importante, según los resultados del Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE).
También creció la desocupación en la tierra gobernada por el priista Alfredo del Mazo Maza. Dicho rubro subió un lugar -uno más- en la deshonrosa lista:
“Las tasas más altas (en nivel de desocupación) las reportaron los estados de Quintana Roo con 8.2%, Ciudad de México con 7.3% y Estado de México con 6.5% por ciento. En contraste, las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Oaxaca con 1.5%, Guerrero con 1.7% y Morelos con 2 por ciento”, dice en su última medición el Inegi. (Disponible en: https://tinyurl.com/4d3d4cmw)
En donde no es tercero sino primer lugar es en la comisión de ilícitos como feminicidio y secuestro. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que de enero a julio de 2021 se han iniciado 77 y 74 carpetas de investigación respectivamente por la comisión de esos crímenes; sin embargo, la asociación Alto al Secuestro dice tener otros datos. En su último informe, publicado la semana pasada, señaló que en el Estado de México se han registrado por lo menos 655 secuestros de diciembre de 2018 a agosto de 2021, acumulando 13 casos sólo en agosto –lo que lo pone en primer lugar a nivel nacional-, mientras que el SESNSP dice que fueron 11 en ese mismo mes. Puedes conocer toda la incidencia delictiva a detalle aquí: https://tinyurl.com/y5p3f5ef
Aunado a los problemas y muertes inherentes a la criminalidad imperiosa en la que es la segunda entidad federativa con mayor porcentaje de aportación al Producto Interno Bruto (PIB) nacional, el Estado de México, la pandemia del coronavirus ha provocado severos estragos allende la enfermedad.
Se ha posicionado en repetidas ocasiones entre los primeros escaños debido al alto ritmo de contagios y muertes por el virus, mismos que, con corte al 14 de septiembre del año corriente, suman, por lo menos, 350 mil 144 casos confirmados al Sars-CoV-2 y 41 mil 776 decesos por complicaciones de esa enfermedad; asimismo, 77 mil 793 personas permanecen como “sospechosas”; esto es de acuerdo con la Dirección General de Epidemiología de la federación.
Cabe señalar que sólo en enero del presente año, se rompió récord por muertes y contagios con el virus, alcanzando una media nacional de hasta 21 mil casos confirmados cada 24 horas.
La situación, no obstante, no ha mejorado mucho aunque el gobierno en turno se empeñe en decir lo contrario. Pese al ritmo de contagios y nuevas variantes del virus, Del Mazo Maza y su administración volvieron a la entidad hacia el semáforo anaranjado y apelando también a las demandas del presidente Andrés Manuel López Obrador, determinaron regresar a las y los estudiantes mexiquenses a clases presenciales, lo que apenas unos días después resultó en contagios y, seguidamente, la suspensión, de nueva cuenta, de las mismas.
Tras darse a conocer que un administrativo de la Secundaria 07 de Toluca diera positivo al virus, se cancelaron ahí las clases presenciales y el gobierno delmacista emitió entonces un escueto comunicado de prensa en donde revelaba a la población en general, que no sólo se trataba de ese caso sino que había por lo menos otros 99 más en diversos espacios educativos de los 125 municipios que comprenden al Estado.
Pese a ello, las clases presenciales siguen, y seguirán.
No obstante lo convulsos que han sido ya los últimos días para los habitantes de este Estado de México, los desastres naturales han aderezado, de muy mala manera, los estragos del día a día.
Sismos, deslaves e inundaciones han provocado muertes humanas a lo largo y ancho del Edoméx, siendo Ecatepec y Tlalnepantla los municipios quizás más lastimados.
En el primero las fuertes lluvias provocaron inundaciones en colonias y vialidades; pero también éstas dejaron a su paso dos personas muertas –un hombre y una mujer- quienes fueron arrastrados por las corrientes de agua. En ese municipio fueron por lo menos 19 colonias las afectadas y entre 120 y 150 mil habitantes.
Apenas unos días después de que el agua disminuyera su nivel en Ecatepec, Tlalnepantla acaparó focos de la prensa nacional debido a que el 10 de septiembre un deslave en el cerro del Chiquihuite atrapó a por lo menos 10 personas cuyos cuerpos quedaron entre los escombros.
De acuerdo con el titular de protección Civil de ese municipio, Hugo César Mendoza Castillo, hasta el momento unas 80 casas más se mantienen en riesgo alto de derrumbe pues son aledañas a Las Cruces de la colonia Lázaro Cárdenas, donde sucedió este derrumbe.
Ayer mismo, 14 de septiembre, el país se conmocionó con el hallazgo del cuerpo sin vida de Mía Maryn Mendoza, la niña de apenas tres años de edad que fue hallada entre los escombros luego de permanecer más de 100 horas atrapada. Su madre, de 22, y su hermano, de cinco, siguen aún apresados.
Bajo ese escenario de pronto con tintes bélicos y sus rotundos desazones es que llegan las fiestas patrias al Estado de México. Y no, no hay mucho que celebrar.
_*Marco Antonio Rodríguez*_


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