Con una ubicación geográfica sin igual, México es un país rico y megadiverso. El objetivo en torno a esta columna, es mostrar el gran potencial que posee nuestro país, así como poner en alto nuestras aptitudes, evidentes oportunidades y parabienes como nación. Con una población que ya supera los 130 millones de habitantes, México es un país lleno de historia, cultura, color, tradiciones, gente trabajadora, y en su mayoría, de buen corazón.
Económicamente somos la quinceava mayor economía del mundo, en términos per cápita, esto significa que poseemos una gran importancia e influencia a nivel global. Somos líderes mundiales en manufacturas, contamos con mano de obra calificada y ostentamos el noveno puesto, como uno de los países que más exporta bienes y servicios al mundo; siendo algunos de estos automóviles, autopartes, petróleo, artículos de telefonía y televisores. Así como, el país que más cerveza exporta a nivel global.
En términos comerciales, somos el segundo socio comercial más importante (en términos de exportaciones e importaciones) para con la mayor economía del mundo: Estados Unidos. En términos de importaciones por detrás de China y en exportaciones seguimos muy de cerca a Canadá. Asimismo, contamos con empresas fuertemente posicionadas a nivel mundial, entre las que destacan Cemex, Bimbo, América Móvil, Grupo Carso, FEMSA, entre otras.
Geopolíticamente contamos con 32 entidades federativas que albergan una gran diversidad de regiones, culturas y etnias. Dentro de las cuales se contabilizan 68 pueblos indígenas distribuidos a lo largo y ancho del país, cada uno de los cuales cuenta con su lengua (dialecto) y tradiciones propias. Al norte compartimos 3,153 kilómetros de frontera con Estados Unidos, lo que beneficia en gran medida el comercio bilateral, acelerando así la economía de ambas naciones. Para con el resto del mundo, contamos con 117 puertos y terminales marítimas, mismos que se ubican a lo largo de nuestras playas, costas y penínsulas. Siendo estos de vital importancia en términos turísticos y comerciales.
En términos turísticos, somos el segundo país que más visitantes extranjeros recibe a nivel mundial, sólo por detrás de Francia. Durante el año 2019, previo a la pandemia que azotó al mundo, México recibía en promedio a 45 millones de visitantes anualmente, cifra que durante décadas fue creciendo de manera sostenida, para consolidar al país como uno de los preferidos por el turismo mundial.
Geográfica y biológicamente somos considerados como un país megadiverso. Con una locación privilegiada, rodeados por 11,122 kilómetros de costas marítimas, con todos los ecosistemas a lo largo y ancho de nuestro territorio, grandes ríos, lagunas, canales, cenotes y cañones de agua dulce, así como una gran riqueza cultural heredada por antiguas civilizaciones. Nuestro país ocupa el quinto lugar mundial en variedad de plantas y anfibios, el tercero en mamíferos y el segundo en reptiles de todo planeta. Además de ser el principal productor de plata a nivel global por más de 13 años consecutivos, México se ubica entre las primeras 10 posiciones en la producción mundial de 17 minerales de vital importancia económica y comercial.
Para poner en perspectiva, dentro de los mil novecientos cuarenta y seis millones de kilómetros cuadrados que conforma nuestro territorio, podrían albergarse 24 de los 48 países que forman el continente europeo (territorialmente). Lo cual es irónico considerando que en su mayoría, estos países poseen una mucho mayor riqueza en términos per cápita, de bienestar social y desarrollo. Asimismo, debemos considerar que muchos de estos países no gozan ni se benefician de bondades geográficas, climatológicas, marítimas y naturales como nosotros.
En suma, podemos afirmar que México es un gigante dormido, con un basto potencial en términos económicos y de desarrollo, que deben explotarse eficientemente para volvernos así una nación más próspera. Debemos entonces hacer un profundo autoanálisis para ver en qué áreas estamos fallando para rectificar y lograr así gozar de la grandeza que nuestra tierra nos provee.


0 comments on “México y su basto potencial inexplotado ||Por: José Manzur Lizárraga”