Peregrinación de San Mateo Atarasquillo al Santuario de Chalma: una gran tradición de fe, amor y esperanza

Peregrinación de San Mateo Atarasquillo al Santuario de Chalma: una gran tradición de fe, amor y esperanza Peregrinación de San Mateo Atarasquillo al Santuario de Chalma: una gran tradición de fe, amor y esperanza Peregrinación de San Mateo Atarasquillo al Santuario de Chalma: una gran tradición de fe, amor y esperanza

Como cada 2 años y desde antes de la Revolución, un contingente integrado por alrededor de dos mil personas, se da cita desde muy temprano en la Iglesia de “San Mateo Apostol”, en la comunidad de San Mateo Atarasquillo, para cumplir con un acto de fe, amor y esperanza, y de ahí, salir en procesión rumbo al Santuario de Chalma en el municipio de Malinalco.

Hoy martes 22 de marzo, son las seis de la mañana; todos se encuentran listos para que los devotos voluntarios carguen sobre sus hombros al Cristo de San Mateo Atarasquillo y así, con miras a un milagro, llenos de júbilo y emoción emprenden de nueva cuenta un viaje que había sido pospuesto por la pandemia del Covid-19 en el 2020. Este día representa una oportunidad de poder cumplir una vez más, con la manda de agradecimiento por los favores recibidos.

El contingente emprende un trayecto de casi 35 horas de camino a pie, donde adultos mayores, hombres, mujeres, jóvenes y niños caminarán por distintos lugares.

Ocoyoacac será el sitio para tomar los primeros alimentos otorgados por el grupo de mayordomía y capitanes para tomar fuerzas y continuar con la jornada que los llevará a comer en Santiago Tianguistenco.

El camino ha sido largo, el cuerpo pedirá reposo, será momento de cenar y pernoctar en “El Arenal”, un monte en el municipio de Ocuilan que permitirá a los peregrinos recuperarse para que al otro día, reanuden su rumbo y caminen y almuercen en “El Ahuehuete”, un árbol prehispánico característico de la zona, de donde emana agua cristalina, lugar que además de ser punto de reunión y descanso, los creyentes aprovechan para darse un baño de purificación según su creencia, antes de llegar a destino.

Cerca de las cinco de la tarde del día miércoles 23 de marzo, a lo lejos se podrá ver un monte lleno de cruces que anuncia que su recorrido está por finalizar.

En el Santuario de Chalma, los recibe un sacerdote que dará entrada al Cristo de madera proveniente de San Mateo Atarasquillo, dándole su bendición, recibiendo a los aproximadamente dos mil peregrinos y comenzando la tradicional misa, símbolo de agradecimiento para los feligreses, quienes al ingresar al Santuario, verán por concluida su manda, un respiro en el alma que se vuelve alivio al corazón y el motivo por el que a pesar del largo trayecto y las inclemencias encontradas durante el viaje, por fin ha valido la pena experimentar y volver a vivir, sumándose a las millones de personas que visitan el Santuario año con año.

Durante su estancia en el Santuario de Chalma, los mayordomos y capitanes que encabezaron la peregrinación, pasarán la estafeta a los nuevos voluntarios que ahora ocuparán dichos cargos y quienes conducirán la peregrinación del próximo año 2024.