• Traición, fraude y supervivencia, el arte del chapulineo
Miércoles 15 de julio de 2026.- En nuestro sistema político es un fenómeno común el cambio de partido de representantes populares y militantes, donde las líneas de la traición, el fraude y la supervivencia son tan delgadas que es difícil distinguirlas con claridad.
La cercanía del proceso electoral del 2027 y el disfrazado inicio de los mecanismos internos para la postulación de candidatos, entre otros factores, dejan al descubierto motivaciones personales que llevan a cambiar de chaqueta, no como decisión apresurada sino como movimiento estratégico.
Miles de cuadros formados en partidos de derecha, centro o izquierda, deciden anualmente migrar hacia otras formaciones políticas, lo que de manera lógica se interpreta como actos de traición al voto popular, fraude a la confianza del elector y supervivencia política.
En el país, y el Estado de México en particular, la lista es amplia y la tendencia indica que se incrementará en los meses por venir antes que registrar una reducción significativa.
Miguel Sámano, Ricardo Monreal, Gabriel Medina, Ana Yurixi Leyva, Myriam Cárdenas, Mario Delgado, Blanca Estela Gómez, Eruviel Ávila, Manuel Castrejón, Gustavo Vargas, Juan Rodolfo Sánchez, Manuel Vilchis, Karla Cortés, Fernando Zamora y Alejandra del Moral, son una pequeña fracción de quienes en los últimos tiempos han dado el salto partidista.
Los actores políticos anteriores, como otros miles en el ámbito nacional, han tomado la decisión de cambiar colores e ideología por: supervivencia y pragmatismo electoral, falta de oportunidades internas, discrepancias ideológicas o coyunturales, principalmente.
No obstante, la ambición personal y la estrategia de partido es una combinación que toma auge. Uno oferta el denominado capital político acumulado y el otro pone sobre la mesa una candidatura atractiva. Negocio redondo, pero efímero.


0 comments on “Hablemos de…Por: Raúl García Rodríguez”