Aculco, uno de los pueblos mas bellos del Edoméx; tiene montañas, cascadas, tradición y, por supuesto, deliciosos quesos

Aculco, uno de los pueblos mas bellos del Edoméx; tiene montañas, cascadas, tradición y, por supuesto, deliciosos quesos Aculco, uno de los pueblos mas bellos del Edoméx; tiene montañas, cascadas, tradición y, por supuesto, deliciosos quesos Aculco, uno de los pueblos mas bellos del Edoméx; tiene montañas, cascadas, tradición y, por supuesto, deliciosos quesos

Rodeado de montañas, peñas y cascadas, el Pueblo Mágico de Aculco se ha convertido en un destino turístico imperdible para vivir y disfrutar grandes experiencias. Se ubica a tan sólo a una hora y media de la Ciudad de México y a una hora de Toluca.

Si usted gusta de los deportes extremos y la tranquilidad que ofrece la naturaleza, puede admirar la cascada de la Concepción la cual alcanza más de 25 metros de altura, sus paredes de basalto la hacen el lugar perfecto para practicar rapel. También se encuentra la cascada de Tixhiñu, con una caída de 15 metros de altura y cuenta con un cañón, donde se puede realizar camping, rapel y ciclismo de montaña. Ambas cascadas son un gran espectáculo de la naturaleza.

En el centro de Aculco, se encuentra la Parroquia de San Jerónimo construida en 1540 cuya arquitectura es de estilo barroco. Además puede admirar diversos óleos de gran valor, entre ellos “La última cena”, un lienzo del pintor Miguel Cabrera.

Después puede recorrer el Santuario del Señor de Nenthé de arquitectura moderna; o la Capilla del Señor del Pasito con su exterior de cantera rosa del siglo XVIII.

Aculco tiene el privilegio de compartir uno de los cuatro Patrimonios Culturales de la Humanidad del Estado de México, el Camino Real Tierra Adentro que era utilizado como una vía importante del comercio antiguo, para transportar y comercializar plata, mercurio, trigo y maíz; iniciaba en la Plaza de Santo Domingo en la Ciudad de México y concluía en Santa Fe, Nuevo México.

Otro sitio histórico a visitar durante la estancia en Aculco, son los lavaderos públicos, construidos en 1882 para uso de la comunidad que se abastecían del manantial Ojo de Agua.

Si visita Aculco no se puede irse sin degustar sus famosos y tradicionales quesos artesanales de diferentes tipos (manchego con jalapeño, natural o con epazote, adobado, ranchero, manchego con ajo, tipo Oaxaca, manchego con nuez, piñón o chipotle, ahumado tipo provolone o asadero, de morral, panela) y elaborados en sus más de 60 talleres.

Así que visite este pueblo mágico y reconozca sus atributos naturales, culturales, históricos, gastronómicos y artesanales que son representativos del Estado de México.